sábado, 16 de abril de 2016

Aceitunas Fragata Morón iguala la eliminatoria ante Saenz Horeca Arraberri

Se esperaba una de las grandes tardes baloncestísticas del Pabellón Alameda. Se venía barruntando desde el miércoles. Aceitunas Fragata Morón no iba a bajar los brazos. No se iba a regalar la eliminatoria. Ya se avisó en su día que, una vez clasificados para los play-offs se pelearían hasta la última gota. Y eso es lo que ha pasado en el Pabellón Alameda.
Desde las 5 de la tarde la gente había comenzado a llenar las gradas. El equipo necesitaba al jugador número 6 más que nunca y respondió sobremanera. Tocaba que los jugadores cumpliesen su parte. Y lo hicieron. El partido borró de un plumazo todas las sensaciones negativas que el equipo trajese del País Vasco y consiguió una contundente victoria en casa para igualar la eliminatoria. Más contundente por las formas que por el resultado en sí (72-63). Lucha incansable para remontar las peores diferencias y gran soltura para conservar las ventajas.
Inconmensurable trabajo de jugadores como Ola Keshinro (15 puntos, 5 tapones y 9 rebotes), Jesús Vargas (soberbio partido aun estando mermado físicamente; 12 puntos, algunos de ellos con mates espectaculares) y, especialmente, las aportaciones de Mike Phillips y Pape Sow en ataque, y de Rafa Rufián todos los minutos que jugó, aportando pausa y sensatez al juego del Aceitunas Fragata Morón.
El primer asalto se lo llevaron los vascos del Sáenz Horeca Araberri, que finalizaron el cuarto mandando de 7 puntos gracias al buen acierto de Raymond Levesque (9 puntos y 10 de valoración) y los triples de varios jugadores (impecables Joseph Thomas y Martín Buesa). Pero Aceitunas Fragata contestaba rápidamente gracias a eso que decíamos de Javi Marín en la previa: penetraciones rápidas y efectivas cuando el equipo se atascaba. Además, Ola y Mike empezaban a dar muestras de lo que sería su tónica durante todo el encuentro.
La segunda mitad arrancaba con el fantasma de la ida pesando, pero enseguida se vio que Morón iba a ser netamente superior en este periodo. No en vano, el parcial de este cuarto reflejaba un serio 28-13 que posibilitaba una ventaja de 8 puntos en el marcador (el antiguo, los nuevos daban la hora muy bien): 44-36. Cuarto inmaculado de Jesús Vargas y fenomenal Mike Phillips. Araberri no bajaba los brazos pero no era capaz de contener la ofensiva rival. Morón pudo remontar una ventaja muy grande de los vascos e imponer su juego.
Pero Araberri no viene a hacer turismo a Morón. El tercer cuarto fue de un intercambio de golpes puro y duro. Aceitunas Fragata Morón comenzó a acusar la falta de acierto en el tiro libre (un lastre toda la temporada) y la reacción rival hizo daño. Varias pérdidas por precipitación en ataque posibilitando que Araberri se fuese al final del tercer cuarto mandando de un punto en el marcador. 58-59, pero todo un mundo. El ambiente de la grada no aceptaría una derrota y el equipo respondió con creces.
Al último cuarto se salió tan enchufado como en el segundo, acusando un poco de cansancio y la presión de un rival correoso. Fantástico partido que nos regalaron ambos equipos y que pudo haberse llevado cualquiera antes del inicio de este periodo. Pero Aceitunas Fragata Morón impuso su ley. Y de qué manera. Dejó en 6 míseros puntos a los rivales en los 10 minutos finales. Eso lo dice todo. Un parcial de 14-6 para cerrar este partidazo. Y pudo ser más si no fuese por ese porcentaje de tiro libre (10/22), aunque los grandes jugadores respondieron una vez más. Soberbia actuación de los ya mencionados arriba que posibilitaron la igualada en la eliminatoria.
Ahora nos queda un nuevo viaje a Vitoria donde puede pasar cualquier cosa, pero Aceitunas Fragata Morón ha demostrado que la condición de recién ascendido es solo eso, una condición, y que tiene todavía mucho que decir en esta temporada 2015/2016. El martes tenemos una nueva cita para la historia.
Y esta no es la última crónica que escribo en casa.
Juan Luis Mármol

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