domingo, 5 de marzo de 2017

Maristas Córdoba jugará la final provincial sénior, hoy junto al equipo del Doble A Pozoblanco han protagonizado una semifinal de las de antaño

Hacía tiempo que una semifinal de la sénior provincial federada de Córdoba no congregaba a tanta gente, con un gran lleno en el Polideportivo del Colegio Cevantes de los hermanos Maristas y dos aficiones ejemplares y deportivas (así da gusto), el equipo local que entrena Luis Alberto Requena se ha impuesto de forma justa y merecida al equipo que entrena Juan Antonio Romero por un tanteo final de (84-66), en el partido decisivo de desempate. 
El partido no pudo empezar mejor para los intereses del equipo colegial que jugó un primer cuarto de antología con triple sobre la bocina de "Pepo Cabello" y que puso un 30-8 en el marcador. El equipo maristeño salió concentrado y con máxima intensidad defensiva desde el minuto uno desarbolando por completo al equipo visitante, de nada sirvieron los tiempos muertos de Juan Antonio Romero para intentar cortar la racha, (14-5) y (27-7), los de Requena completamente desatados hicieron un baloncesto rápido y preciso y parecía que todo estaba ya finiquitado.
Sin embargo la historia no iba  a ser tan fácil ni mucho menos, el equipo "tarugo" no es de los que se rinden fácilmente y si por algo se caracteriza es por carácter bregador y por su perseverancia, los jugadores pozoalbenses apretaron los dientes y a la chita callando fueron reduciendo las diferencias a base de penetraciones y de acudir al tiro libre preferentemente y con acciones individuales de Agustín Moreno, Mario Castillo y Jorge Romero consiguieron ganar el parcial de este segundo cuarto (18-26) y se fueron al descanso con un marcador desfavorable por (48-34).
El tercer cuarto comenzó con un triple de Fernando de Torres para mí quizás el MVP del partido (27 puntos, 4 triples, con buena visión de juego y saber estar), pero pese a ese inicio de los de Luis Requena los pozoalbenses de la mano de Juan B. Escribano que se lució como triplista (17 puntos, de ellos 4 triples) y apoyados bajo los aros con la pelea de Antonio Domínguez (10 puntos), llevaron al partido a un cuarto de continuos intercambios de canastas y estableciéndose diferencias en torno a unos 12 puntos que parecían inamovibles, acabó el tercer cuarto (61-46) con una jugada de pizarra tras tiempo muerto de Luis Requena, que dejó a David Caballero sólo bajo el aro para anotar.
Pero el "corazón" del equipo del Valle de los Pedroches les hizo luchar a cara de perro por revertir la situación, el equipo pozoalbense se dejaba la piel en el campo por cada balón y consiguieron reducir la ventaja psicológica de los diez puntos poniéndose a 9 puntos (lo mas cerca que estuvieron), faltaban siete minutos y todo estaba aún en el aire. Reaccionó Luis Requena desde el banquillo poniendo en escena de nuevo a Pepo Cabello el mas listo de la clase sabiendo leer muy bien en cada momento lo que requería el partido (20 puntos, dos triples y muchas asistencias), Pepo conectó muy bien con la velocidad eléctrica de un David Caballero por momentos imparable (17 puntos, 2 triples) y junto un cambio a defensa de zonas 3-2 que impuso Luis Requena hicieron que las distancias aumentasen a los 25 puntos a poco mas de tres minutos (79-54). Los pozoalbenses siguieron peleando demostrando su casta hasta el final y como premio redujeron las diferencias hasta el (84-66) definitivo con cinco puntos consecutivos del base Tomás Blanco que entró en los últimos minutos.
FICHA TÉCNICA
Maristas Córdoba 84: Fernando de Torres (27), Nacho Delgado, Sergio Espinosa (6), David Lastres (4) y David Caballero (17), cinco inicial; Pepo Cabello (20), Dario (3), José Antonio Ortíz (6), Unai Friscia (1), Álvaro Ortega, Rafa Lazo y A. Llanero.
Doble A Pozoblanco 66: Agustín Moreno (11), Juan B. Escribano (17), Ricardo Zambrano (4), Mario Castillo (8) y Antonio Domínguez (10), cinco inicial; Tomás Blanco (5), Jorge Romero (9), Alex Durán, Paco Moreno, Abraham Cobos (2), Jorge Álamo y R. García.
Árbitros: Juan de Dios Carmona y Rafael Blanco.
Incidencias: Partido jugado en el recién remodelado Polideportivo de los Hermanos Maristas con unas 500 personas que abarrotaron las gradas en un ambiente espectacular y digno de felicitación para ambas aficiones.