El partido comenzó con la UCAM más metida en la final; así, los murcianos endosaron un 5-0 para comenzar el partido, pero la Universidad de Málaga no se amedrentó y respondió al parcial en contra con tres canastas seguidas que les ponían por delante en el tanteador. Málaga, al contrario que los otros días se concienció en defensa y supo parar el juego interior ofensivo de la UCAM a base de lucha.
Tras la reanudación, los malagueños empezaron muy concentrados y metieron un parcial de 9 a 0 en dos minutos, lo que les ponía 14 puntos arriba (40-26). Con esta renta de puntos, los de Málaga empezaron a controlar su ventaja y defendieron a las mil maravillas el pobre ataque de la UCAM, que, por culpa de los andaluces, obtuvo un porcentaje de tiro pésimo en todo el choque. Así, el tercer periodo acababa 49 a 35, con la Universidad de Málaga con pie y medio en el primer escalón del podium y con los jugadores de la UCAM desesperados.El último cuarto fue un espectáculo en defensa de la Universidad de Málaga. Cuando restaban 3 minutos para acabar el partido, la UCAM sólo había conseguido 5 puntos y de esta forma es imposible derrotar a un equipo en la final. Los malagueños, por su parte, se olvidaron de atacar durante la mayor parte del cuarto, pero ni falta que les hacía con la renta de que disponían. El base titular de Málaga, Carlos de Cobos (número 12,jugador de Unicaja EBA), se bastó para controlar el tempo del cuarto y anotar cuando su equipo lo necesitabas. Sin duda, el mejor jugador del partido y, junto a su compañero, el pívot Juan Vasco (número 9, jugador de Alhaurín El Grande), el mejor jugador del Campeonato.
Con esta gran defensa, los malagueños se llevaron el encuentro 60 a 47, siendo dignos ganadores de un Campeonato en el que ellos han puesto el espectáculo hasta en el último partido de baloncesto.








