viernes, 2 de diciembre de 2016

¿Qué es entrenar?, "Nuevo trabajo de Antonio Carrillo"

**Antonio Carrillo entrenador de reconocida solvencia y que ha colaborado en anteriores ocasiones con el Blog Viveelbasket, nos envía un extracto de su trabajo titulado "Qué es entrenar? y que forma parte de un nuevo proyecto que saldrá a a luz próximamente de la mano de INDE PublicacionesMonográfico sobre Minibasquet. Agradecemos como siempre a Antonio su gentileza con el blog y le felicitamos de antemano por su nueva aportación**
¡QUÉ ES ENTRENAR?
Después de lo leído hasta aquí, ¿te atreves a definir qué es entrenar? No es tarea baladí, ¿verdad? Pues, como no puede ser de otra manera, ¡voy a intentarlo!
 “La esencia de la formación es conseguir que las personas –te explicaría Alberto Lorenzo (Club Estudiantes)- trabajen por ellas mismas, no por algo externo”.
Por lo tanto, y como suele repetirme una y mil veces él a mí: “entrenar no es simplemente diseñar una serie de ejercicios de forma progresiva con más o menos sentido, sino ayudar a alguien a desarrollar su máximo potencial y a que alcance aquello que él quiere por sí mismo; no lo que nosotros (nuestras metas) o la de sus padres (sus sueños) pretendamos de él”.
No sé si estarás de acuerdo conmigo o no pero, para mí, la palabra clave en la definición de Alberto Lorenzo (Club Estudiantes) no es otra que ayudar.
Si logras ayudar a al jugador en algún ámbito de su formación específica o general –me recuerda siempre Ángel Goñi (Club Estudiantes)– date por satisfecho por la contribución que hayas realizado”.
Esa contribución que realices durante los primeros años de formación debe ir enfocada a la persona y no tanto al grupo. Es decir, que debes entrenar para desarrollar al máximo el talento individual de cada jugador. En este sentido, Joan Plaza (Entrenador de Unicaja de Málaga), en declaraciones realizadas al diario deportivo Mundo Deportivo destacaba este hecho: “Hay que entrenar para mejorar como solistas y, con el paso del tiempo, al conjuntarlos, tendremos una orquesta”.
La mayoría de los entrenadores jóvenes –tú incluido-, no sé si tenéis clara esta idea y pretendéis formar un equipo desde muy pronto para poder “competir” contra otros, con lo cual los entrenamientos no van encaminados a desarrollar el potencial individual de cada uno de vuestros jugadores, sino a ser un buen equipo desde muy temprana edad.
Cabe recordar que “existen diferencias en el aprendizaje de unos y otros y que, por lo tanto, éste no se va a producir de forma lineal y constante” te diría Alberto Lorenzo (Club Estudiantes). “Cada jugador va a aprender de forma diferente. En ese camino, el entrenador lo acompañará, pero no podrá enseñarle mientras que la persona (en este caso el niño o el jugador) no quiera aprender o esté preparado para ello”.
Ese aprendizaje, de nuevo Alberto Lorenzo (Club Estudiantes): “traspasa incluso las líneas del campo de baloncesto y en muchas ocasiones se produce hasta fuera de él”. Por lo tanto, el entrenador necesita una formación continua y global en diferentes materias (humanística, psicológica, pedagógica, comunicativa…), que va más allá de la meramente deportiva.
Ves, en este punto, Alberto Lorenzo y Ángel Goñi (no sé si por pertenecer ambos a la disciplina del Club Estudiantes, o por llegar por el mismo camino o diferente a los mismos porqués) coinciden en que tu proceso formativo nunca acaba, sino que es continuo y global para que entiendas el porqué de las cosas y lo transmitas cada día mejor.
No te preocupes por intentar destacar muy rápido en el aspecto técnico, o táctico, o físico, o psicológico… o incluso a gestionar bien las problemáticas que aparezcan, sino que lo que debes transmitir en todo momento es mucha ilusión, para no desanimar al jugador que caiga en tus manos.
¿Qué deberías hacer para que se den unas buenas condiciones para la enseñanza y el aprendizaje del jugador? Otra vez, en palabras de Alberto Lorenzo (Club Estudiantes): “deberíamos generar un entorno muy cálido, rico e inestable –para acostumbrar al jugador a responder ante cualquier situación imprevista, y a no saber exactamente lo que va a ocurrir de antemano y no se sorprenda porque ya lo conozca-, que provoque máxima concentración y participación en el jugador”.
A colación de este comentario David Perkins (Profesor de Educación en Harvard), en una entrevista publicada en el diario digital ABC el lunes, 24 de agosto de 2015, te propone que: “en los colegios–en tu caso la pista de baloncesto- se enseñe a pensar como una asignatura más”, antes que cualquier otro tipo de enseñanza que se pretenda.
Es posible aprender a pensar mejor con estrategias sencillas. Ya se sabe que pensar es cognitivamente costoso, pero se debe intentar jaqueando la mente (mirar hacia otro lado, contemplar otras posibles opciones, pensar a largo plazo, pensar más rápido…) Inténtalo con tu jugador para que se acostumbre a pensar más rápido y mejor. Está bien enseñarle a tirar a la canasta, pero debe saber cuándo tirar y por qué, y decidir rápidamente.
Ves, y no es casualidad, otra vez surge la idea de preocuparte del jugador o, dicho de otra manera, de tus jugadores. “Ante todo debes preocuparte de tus jugadores” –me recuerda en tono distendido cuando hablamos Ángel Goñi (Club Estudiantes)- y no tanto de caer bien a sus padres, al Presidente del club y la Junta Directiva, al Director Deportivo o Coordinador, si tenéis, para que te tengan en cuenta de cara a la próxima temporada. “Con estas personas debes tener un trato cordial, pero no te olvides que los importantes para ti son los jugadores a tu cargo durante ese año”, me recalca. Estás al servicio de las personas (jugadores) no para defender tus ideales deportivos y baloncestísticos.
En definitiva, la enseñanza debe ser significativa; es decir, que vaya orientada a la mejora de la práctica y no a la mejora de la herramienta sin saber el porqué de lo que se hace.
O sea, que no deberías enseñar cinco formas distintas de cambiar de mano (procedimientos), sin saber cuándo utilizar un cambio de mano u otro (contexto general) y para qué hacerlo: enseñarles a pensar. Por lo tanto, deberías empeñarte en perseguir y desarrollar en tu alumno el pensamiento crítico y la creatividad que lleve dentro.
AUTOR: ANTONIO CARRILLO (Entrenador Superior de Baloncesto)

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