lunes, 2 de enero de 2017

ADRIAN BOWIE, "Lo que no puedes enseñar a un deportista"

Me alegro mucho de los éxitos de Adrián Bowie con el Coviran Granada. Desde la óptica de baloncesto podemos decir mucho de Adrián como jugador; su visión completa de la cancha, su manejo del balón, su habilidad de penetrar sin preocuparse de los obstáculos físicos, sus cortes en angulo y cambios de ritmo tanto por delante como por atrás, velocidad, arrancadas, desbordamiento de defensas, fintas y todo su repertorio provocativo tanto siendo en posesión del balón como sin ello. Su tiro en suspensión, según algunos “expertos”, resulta lento en lo que es el soltar al balón, pero esto en mi humilde opinión es lo que podemos llamar, una crítica relativamente insignificante dentro del abanico técnico e disciplinado de Adrián. Es un jugador muy completo y, por lo tanto, siempre representa peligro y distracción para el enemigo que no le otorga el respeto que se merece. Curiosamente, todo lo que he mencionado de Adrián no representa la esencia y la profundidad de este chico de Maryland.   
Hace unos años comiendo con Adrián tuve la oportunidad de percibir el valor real del Sr. Bowie dirigiéndole  una pregunta que, a primera vista, podría ser considerado como algo insignificante; ¿Qué es lo que pretendes conseguir jugando a baloncesto? Respuesta, “Leave my mark” que se traduce en “Dejar mi legado”.  
En resumen, un chico joven de Maryland, viviendo en un piso caracterizado por todo menos lujo y ganando 300 euros al mes no pensaba en hacerse rico sino en demostrar lo que es como persona e atleta….un competidor y luchador incansable en un mundo donde por desgracia los conceptos económicos se convierten en prioritarios en vez de secundarios. Para los amantes del baloncesto y del deporte en general, el legado de Adrian Bowie será siempre más significativo que los deméritos de los “tipazos” como los aduladores de un Diego Maradona. 
El propósito de Adrián es de ser Entrenador de baloncesto. Sospecho que Adrian Bowie, una vez colgada sus botas, va a seguir dándonos lecciones de humanidad y de superación verdadera tanto como Entrenador/Formador de jóvenes en lo deportivo como profesor de historia. Es un hombre “completo” y bien definido dentro de todo lo que implica valores. Cualquier Padre hará bien en fiarse de Adrián y su legado de trabajo, dedicación y deportividad para entrenar y enseñar a su hijo/hija. Adrián es más que un atleta y su forma de pensar no resulta fácil de comunicar en los tiempos actuales de muchos derechos y cero responsabilidades.
COMUNICADO DE BILL MASTERSON

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